Te decía en la última entrada, que la fachada es el “espejo del alma de tu empresa”, (ya que una imagen vale más que 1.000 palabras,) pero es que, además, tu fachada comercial es una puerta de entrada literal y metafórica de clientes. Y esa puerta tiene que ser suficientemente atractiva teniendo en cuenta cuestiones como el revestimientos de fachada, los materiales utilizados, el diseño según tu público objetivo o la profesionalidad y experiencia de la empresa en la que confíes algo tan importante. Si conjugas todo eso de la manera correcta, la fachada de tu negocio se convertirá en una nueva fuente de ingresos porque atraerá más clientes al interior.

¿Es o no es una cuestión importante?Empecemos por hablar del público objetivo al que quieres atraer. Es fácil pensar en las diferencias que hay entre la fachada de un McDonalds y la de un Restaurante de alta cocina. Ni los materiales, ni el diseño, ni los colores coinciden y todo ello manda un mensaje a los clientes que buscan uno u otro tipo de comida en sus platos a un precio determinado. ¿Qué pasaría si cambiáramos esas fachadas comerciales la una por la otra? Habría, evidentemente, un error importante que perjudicará seriamente tu facturación porque los clientes que entraran a cada uno de ellos saldrían inmediatamente espantados de allí, unos por la escasa calidad de la comida y otros por los elevados precios de los platos. No habríamos sabido dirigirnos a nuestro público objetivo a través de nuestra imagen, de esa fachada que es el espejo del alma de nuestro negocio.
Estamos en una sociedad eminentemente visual, donde mandan las primeras impresiones en todas las facetas de la vida. En este momento, más que nunca, las personas se dejan llevar por la imagen de tu negocio, de modo que es fundamental saber qué imagen queremos proyectar y a qué público nos queremos dirigir.Eso es cosa tuya, tú conoces mejor que nadie tu nicho de mercado y a qué público te interesa más atraer a tu negocio, pero una vez que eso lo tengas claro, es cuando el equipo especializado de masterDecó  te será de gran ayuda. Piensa en la cantidad de público que pasa por delante de tu negocio a diario con intención escasa de atravesar la puerta y en cómo un diseño y unos materiales atractivos en tu fachada pueden hacerles entrar. Si tienes un gran negocio que vende productos o servicios de calidad en un local o nave industrial anticuados y obsoletos, o pretendes alquilar oficinas o locales en un edificio con 40 años sin actualizar, simplemente tus posibles inquilinos irán a instalar su empresa en un inmueble más actualizado, aunque creas ser la mejor empresa del mundo.

¿Has visto nuestras instalaciones? Te invito a que les eches un vistazo en nuestra web ¿Te cuadra con la imagen de marca que vendemos, con los servicios que ofertamos, con la calidad y diseño que queremos ayudarte a tener en tu negocio? Creo que tu respuesta es que sí.

Una vez tengas claro eso, como empresario, ya solo nos falta ponernos en marcha, sentarnos y hablar de la reforma de tu fachada comercial, de los materiales idóneos según el presupuesto con el que cuentes, de hacer un proyecto de Arquitectura Corporativa con un diseño adaptado a tu negocio, de convertir tu puerta de entrada en una nueva fuente de ingresos y a tu empresa en la más atractiva para tu público objetivo.

Personalmente creo que es algo fundamental y que me interesa especialmente como empresario y también como consumidor, como apasionado por el diseño y los distintos materiales que pueden transformar la cara de tu empresa, que pueden hacer que la reforma de tu fachada pueda ser el primer paso hacia una nueva etapa en tu desarrollo empresarial.

Acércate a nuestra web, examínanos, ponnos a prueba y pregunta.